En este año se cumplen ciento uno de la segunda final sudamericana protagonizada por uruguayos y argentinos. La primera en la que se puso en disputa la Copa América.
1917: Se pone en
disputa el trofeo
«Los que dicen que
Pelé fue el mejor jugador de toda la historia del football mundial,
lo dicen porque no vieron jugar a Ángel Romano» (Natalio Perinetti,
jugador de Racing y la selección argentina que enfrentó varias
veces al Loco Romano).
El 30 de setiembre
de 1917, en el estadio Parque Pereira de Montevideo —ubicado donde
actualmente se encuentra la pista de atletismo— Chile y Uruguay
habrían de dar inicio al segundo Campeonato Sudamericano de Football
y se pondría en disputa, por primera vez, la Copa América. El
trofeo se había adquirido en la tradicional joyería porteña Casa
Escasany. Las asociaciones integrantes de la Confederación
Sudamericana habrían de desembolsar tres mil francos por esta fina
pieza de orfebrería en plata.
Uruguayos y
argentinos arrancaban nuevamente como favoritos para alzarse con la
primera Copa América y, en efecto, el desarrollo de este segundo
Campeonato Sudamericano fue casi un calco del anterior. Los uruguayos
se impusieron cómodamente a los chilenos y a los brasileños por
idéntico marcador, 4 a 0, mientras que los argentinos llegarían a
la final tras derrotar 4 a 2 a los norteños y luego imponerse con
dificultad ante Chile por la mínima diferencia.
Uruguay llegó a la
disputa del último partido del torneo con la nada despreciable
cantidad de ocho goles convertidos por sus delanteros Ángel Romano
(4), Carlos Scarone (3) y Héctor Scarone (1). Los tres futbolistas
pertenecían al Club Nacional de Football, que aparte de estos
jugadores contribuyó con otros seis: Alfredo Foglino, Rodolfo Marán,
Abdón Porte, Pascual Somma, Antonio Urdinarán y José Vanzzino,
convirtiéndose nuevamente en el club que más jugadores aportó para
el triunfo celeste: nueve, contra cuatro de Wanderers (Saporiti,
Zibechi, Villar y Montes), uno de Central (Balmelli ), tres de
Universal (Rodríguez, Garrido y Mongelar), uno de Dublín (Couture),
uno de Reformers (Tognola), dos de River Plate (M. Benincasa y
Bartolazzo)y siete de Peñarol (Varela, J. Benincasa, Pacheco, Pérez,
Piendibene, Gradín y Marques Castro).
Por lo tanto,
podemos decir que el primer gol obtenido en la disputa por la Copa
América fue alcanzado por un jugador de Nacional. Al igual que el
segundo, el tercero, el cuarto… hasta el último, que consagró
nuevamente a Uruguay como campeón sudamericano, estuvo a cargo de un
futbolista tricolor: Héctor Scarone sería el scorer de la final.
El primer gol de
esta segunda edición de la Copa Sudamericana fue obtenido por Carlos
Scarone, a los veinte minutos de iniciado el primer encuentro, frente
a Chile. En partido disputado ante veintidós mil espectadores, bajo
el arbitraje del argentino Germán Guassone, Ángel Romano habría de
marcar el segundo gol celeste en esa tarde, a los 44 minutos de
juego. Durante el segundo tiempo vendrían los dos goles restantes,
donde habrían de repetir Carlos Scarone, a los 17 minutos mediante
tiro penal y Ángel Romano a los 30 del segundo tiempo.
Ocho días más
tarde, el domingo 7 de octubre, haría su aparición en las redes
Héctor Scarone para abrir el marcador ante Brasil a los ocho minutos
de juego. El Loco Romano pondría el segundo y tercero (17 y 77
minutos) y Carlos, el Rasqueta, sellaría la goleada y alcanzaría su
tercer gol en la competencia a cuatro minutos del final.
Ese día, un 7 de
octubre, comenzaría a escribir su historia a fuerza de goles un
joven defensor de Nacional. Héctor Scarone tenía solamente 18 años
y ya comenzaba a transitar la senda que lo colocaría, hasta la
aparición de Pelé, como el mejor jugador de todos los tiempos.
El partido
definitivo tuvo lugar —como el resto del torneo— en el estadio
Parque Pereira. Con un público que se estimó en las cuarenta y un
personas y con el arbitraje del chileno H. Livingstone, las
selecciones de Uruguay y Argentina habrían de entrar al campo, ese
domingo 14 de octubre, con las siguientes alineaciones:
Uruguay: Cayetano
Saporiti, Manuel Varela, Alfredo Foglino, Germán Pacheco, Gregorio
Rodríguez, José Vanzzino, José Pérez, Héctor Scarone, Ángel
Romano, Carlos Scarone y Pascual Somma.
Argentina: Carlos
Isola, Antonio Ferro, Armando Reyes, Ernesto Matozzi, Francisco
Olazar, Pedro Martínez, Pedro Calomino, Alberto Ohaco, Alfredo
Martin, Ernesto Hayes y Juan Perinetti.
Según una crónica
firmada por Ernesto Escobar Bavio, que figura en el libro Historia de
la Copa América de la Conmebol:
El primer y único
gol del match se produjo en forma bien sensible. Somma, que corría
por el wing hostigado de cerca por Ferro, juzgó oportuno deshacerse
de su adversario empujándolo con el codo. Uno y otro cayeron y
enseguida el referee hizo sonar el silbato para castigar a los
argentinos. Somma dirigió el correspondiente puntapié libre y
H. Scarone la cabeceó señalando el tanto. El goal fue
entusiastamente aplaudido.
Terminó el partido
con este resultado: uruguayos, 1; argentinos, 0.
En conjunto, el team
uruguayo fue bueno, destacándose Somma, Vanzzino y Foglino. [Nota:
todos jugadores de Nacional.].
Fragmento del libro "Nacional es Uruguay" de Ernesto Flores. Editorial 14, Montevideo 2013.

0 comentarios:
Publicar un comentario