martes, 29 de agosto de 2017

7:19

En este año se cumplen ciento uno de la segunda final sudamericana protagonizada por uruguayos y argentinos. La primera en la que se puso en disputa la Copa América.


1917: Se pone en disputa el trofeo
«Los que dicen que Pelé fue el mejor jugador de toda la historia del football mundial, lo dicen porque no vieron jugar a Ángel Romano» (Natalio Perinetti, jugador de Racing y la selección argentina que enfrentó varias veces al Loco Romano).
El 30 de setiembre de 1917, en el estadio Parque Pereira de Montevideo —ubicado donde actualmente se encuentra la pista de atletismo— Chile y Uruguay habrían de dar inicio al segundo Campeonato Sudamericano de Football y se pondría en disputa, por primera vez, la Copa América. El trofeo se había adquirido en la tradicional joyería porteña Casa Escasany. Las asociaciones integrantes de la Confederación Sudamericana habrían de desembolsar tres mil francos por esta fina pieza de orfebrería en plata.
Uruguayos y argentinos arrancaban nuevamente como favoritos para alzarse con la primera Copa América y, en efecto, el desarrollo de este segundo Campeonato Sudamericano fue casi un calco del anterior. Los uruguayos se impusieron cómodamente a los chilenos y a los brasileños por idéntico marcador, 4 a 0, mientras que los argentinos llegarían a la final tras derrotar 4 a 2 a los norteños y luego imponerse con dificultad ante Chile por la mínima diferencia.
Uruguay llegó a la disputa del último partido del torneo con la nada despreciable cantidad de ocho goles convertidos por sus delanteros Ángel Romano (4), Carlos Scarone (3) y Héctor Scarone (1). Los tres futbolistas pertenecían al Club Nacional de Football, que aparte de estos jugadores contribuyó con otros seis: Alfredo Foglino, Rodolfo Marán, Abdón Porte, Pascual Somma, Antonio Urdinarán y José Vanzzino, convirtiéndose nuevamente en el club que más jugadores aportó para el triunfo celeste: nueve, contra cuatro de Wanderers (Saporiti, Zibechi, Villar y Montes), uno de Central (Balmelli ), tres de Universal (Rodríguez, Garrido y Mongelar), uno de Dublín (Couture), uno de Reformers (Tognola), dos de River Plate (M. Benincasa y Bartolazzo)y siete de Peñarol (Varela, J. Benincasa, Pacheco, Pérez, Piendibene, Gradín y Marques Castro).
Por lo tanto, podemos decir que el primer gol obtenido en la disputa por la Copa América fue alcanzado por un jugador de Nacional. Al igual que el segundo, el tercero, el cuarto… hasta el último, que consagró nuevamente a Uruguay como campeón sudamericano, estuvo a cargo de un futbolista tricolor: Héctor Scarone sería el scorer de la final.
El primer gol de esta segunda edición de la Copa Sudamericana fue obtenido por Carlos Scarone, a los veinte minutos de iniciado el primer encuentro, frente a Chile. En partido disputado ante veintidós mil espectadores, bajo el arbitraje del argentino Germán Guassone, Ángel Romano habría de marcar el segundo gol celeste en esa tarde, a los 44 minutos de juego. Durante el segundo tiempo vendrían los dos goles restantes, donde habrían de repetir Carlos Scarone, a los 17 minutos mediante tiro penal y Ángel Romano a los 30 del segundo tiempo.
Ocho días más tarde, el domingo 7 de octubre, haría su aparición en las redes Héctor Scarone para abrir el marcador ante Brasil a los ocho minutos de juego. El Loco Romano pondría el segundo y tercero (17 y 77 minutos) y Carlos, el Rasqueta, sellaría la goleada y alcanzaría su tercer gol en la competencia a cuatro minutos del final.
Ese día, un 7 de octubre, comenzaría a escribir su historia a fuerza de goles un joven defensor de Nacional. Héctor Scarone tenía solamente 18 años y ya comenzaba a transitar la senda que lo colocaría, hasta la aparición de Pelé, como el mejor jugador de todos los tiempos.
El partido definitivo tuvo lugar —como el resto del torneo— en el estadio Parque Pereira. Con un público que se estimó en las cuarenta y un personas y con el arbitraje del chileno H. Livingstone, las selecciones de Uruguay y Argentina habrían de entrar al campo, ese domingo 14 de octubre, con las siguientes alineaciones:
Uruguay: Cayetano Saporiti, Manuel Varela, Alfredo Foglino, Germán Pacheco, Gregorio Rodríguez, José Vanzzino, José Pérez, Héctor Scarone, Ángel Romano, Carlos Scarone y Pascual Somma.
Argentina: Carlos Isola, Antonio Ferro, Armando Reyes, Ernesto Matozzi, Francisco Olazar, Pedro Martínez, Pedro Calomino, Alberto Ohaco, Alfredo Martin, Ernesto Hayes y Juan Perinetti.
Según una crónica firmada por Ernesto Escobar Bavio, que figura en el libro Historia de la Copa América de la Conmebol:
El primer y único gol del match se produjo en forma bien sensible. Somma, que corría por el wing hostigado de cerca por Ferro, juzgó oportuno deshacerse de su adversario empujándolo con el codo. Uno y otro cayeron y enseguida el referee hizo sonar el silbato para castigar a los argentinos. Somma dirigió el correspondiente puntapié libre y H. Scarone la cabeceó señalando el tanto. El goal fue entusiastamente aplaudido.
Terminó el partido con este resultado: uruguayos, 1; argentinos, 0.
En conjunto, el team uruguayo fue bueno, destacándose Somma, Vanzzino y Foglino. [Nota: todos jugadores de Nacional.].
Fragmento del libro "Nacional es Uruguay" de Ernesto Flores. Editorial 14, Montevideo 2013.

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